9.7.11

Podrían no habernos presentado, o podríamos haber nacido en provincias, países, continentes, mundos diferentes. Más sencillo es pensar que podríamos haber seguido distintas vidas, o en otros lugares. Pero nada de eso sucedió: la lógica académico-loterística nos convocó en el mismo colegio, que de las pocas satisfacciones que me dio hasta el momento; una fue conocerte, gracias a un amigo en común, y que en la encrucijada de un instituto mas o menos grande, palacio de libros usados, afiches, bancos de madera y autómatas, nuestros ojos se hayan encontrado. Se dieron tantas coincidencias en tiempo, espacio y lugar, por el contrario estas diferencias en gustos y preferencias, que si te hubieras enamorado de mí, todo hubiera sido perfecto, por ende, irreal y estúpido.