9.7.11

diego

22:53

Y hoy entiendo que todo fue para estar cerca tuyo: nacer ochomesina, el robo de mi primera bicicleta con rueditas, la vez que me caí de la escalera en casa de tía Ro, y hasta el tijeraso que me comi en cuarto grado, mismo año en el cual me sentaron con "Micaela, la piojosa". Recuerdo la euforia de mis compañeros revoleándose papeles, la profesora gritando como nunca... sentía la felicidad de cada uno de mis compañeritos al ver que no eran ellos los que estaban situados al lado de "Micaela". En mi frente eternas gotas, las muelas apretadas y mi estomago cual licuadora no paraba de dar vueltas. Las agujas del reloj no se movian, mi cabeza si... volaba, en eso sentí un calor y PUAAAAAAJ, vomite...  escondí mi rostro entre mis manos ante la vergüenza pública, porque después de todo yo seguía sentada con el anti-cristo por ende todavía hay miseria y lágrimas, entonces lloré, sin saber que todo -eso incluye haberme comido al gordo Agustín en Iñaki, el 2 en la prueba de Volpi, el descenso de River Plate a la B nacional y hasta que me llamen "Martín"-, todo sucedió tan sólo para llegar a vos, o para que llegues a mí, para comprender el fracaso, la soledad y las derrotas, y para darse cuenta hoy, después de tanto tiempo, que si hubiera sabido que al fin te encontraría, volvería a cometer cada uno de mis errores con perfecta prolijidad amateur.-