8.1.12

no tan

El bebé que toma en el tren el pulgar de un extraño, el colectivero que en un gesto inexplicable le cede el paso al peatón, la empleada del banco que le guiña un ojo al cadete, el hombre que estira el brazo para cubrir con su paraguas a otra persona bajo la lluvia, la kiosquera que obsequia junto al vuelto un caramelo de miel; Pequeños signos de felicidad urbana que hacen pensar que en la vida no todo es tan hostil y miserable.