11.12.11

triste


Me da un poco de gracia ver que sin mí, no se te cae una puta idea, ni una sola. Sos una burda imitación de lo que siempre quisiste ser. Redundante, poco atrevido y con delirios de genialidad. Oírte hablar es escuchar siempre lo mismo; aburrido, después de tu penoso desempeño, me tomo una birra y me voy a la cama. No me dan ganas ni de invitarte a pasar.. Afuera llueve, eso parece más interesante. Te quedaste sin tribuna, y sin mí ¿Dónde vas a correr ahora que sos del palo menos respetable? Contame, eso sí me resulta entretenido. Porque ahora que me traicionaste -léelo bien, traición, sí, eso mismo- sos una uña rota en el Policlínico Bancario. Sos una desgracia. Con vos me duermo, pero no me duermo con vos así como no pateo penales cuando estoy triste.