16.1.11

PorquetengoSIDAporquetengoSIDAporquetengoSIDA. La frase me retumbaba en la cabeza. PorquetengoSIDAporquetengoSIDAporquetengoSIDA. El tenía la boca abierta y una expresión de alelado total.
—¿Cómo te contagiaste? —me pregunto en un hilo de voz.
Lo mire fijo. Tenía un brillo en los ojos que yo conocía bien. En ese momento me di cuenta cuánto se parecía a mi. Mucho más de lo que cualquiera de los dos fueran capaces de admitir.

—Bien, bien, bien. Por fin nos sinceramos. Acá tenemos a un futuro gran pelotudo. ¿Te mandó mi papá?—hizo silencio un momento, no se sentía capaz de balbucear nada y proseguí;
—¿Acaso tiene importancia cómo me contagié? Y si te digo que no me contagie?—continuó—. Digno representante familiar hacer una pregunta tan imbécil, me parece raro que vos no lo seas. Qué estás esperando que te diga? ¿Qué soy homosexual? ¿Drogadicta? ¿Qué me contagió el dentista? Eh? ¿Vos creés que eso tiene alguna importancia? Lo único que realmente importa, es que me voy a morir, que no sé cuánto tiempo de vida tengo. Y que por más que viva eternamente nunca voy a poder tener una vida normal-